En un sentido discurso, el Presidente de la Cámara de Diputadas y Diputados, Diego Paulsen (RN), se despidió de sus colegas parlamentarios, en el marco de la última sesión del periodo legislativo 2018-2022.
El parlamentario, que no se repostuló al cargo, abandona el Parlamento para dedicar más tiempo a su familia, tras dos períodos como diputado.
Por ello, sus palabras fueron emotivas, ya que, si bien destacó los buenos momentos que vivió en su rol de legislador, sostuvo que “hay algunos que nunca recuperaré, como el tiempo y momentos únicos con mi familia; por eso no me cansaré nunca de pedirles perdón. Espero en esta nueva etapa remediar al menos algo de lo perdido”.
Diego Paulsen agradeció sentidamente a su partido, a los funcionarios de la Cámara, al personal de su bancada y, particularmente, a sus electores, que le permitieron ejercer como parlamentario por ocho años.
En esa línea, pidió perdón “a aquellos que pude haber desilusionado o defraudado, pero todo acto y votación fue con entera convicción y pensando en el futuro de Chile y la región de La Araucanía”.
Asimismo, agradeció la confianza que sus pares le brindaron hace dos años para presidir la Corporación. “Desde ese momento entendimos la importancia de trabajar con todas y todos y tratamos de estar a la altura de este cargo”, puntualizó.
Paulsen destacó la importancia de relevar el trabajo legislativo. “Trabajamos para que nadie pasara por sobre esta institución y aportamos con todo lo que estuvo y está a nuestro alcance para que a la Convención Constitucional le vaya bien”, remarcó.
“Fueron dos años intensos y de mucho aprendizaje y, si algo puedo decir, es que esta generación le ha perdido el miedo a enfrentar desafíos”, destacó en su discurso.
El fin de una etapa
El Presidente de la Cámara sostuvo que llegó la hora de cerrar una etapa importante su vida y de enfrentar nuevos desafíos. Agradeció, así, el apoyo de su familia.
Sin perjuicio de ello, dijo retirarse con sentimientos encontrados. Tranquilo por haber dado siempre lo mejor de sí, pero con un grado de angustia de que, “en ese esfuerzo, no fuimos capaces de solucionar el grave problema que atenta contra la paz en La Araucanía”.
“Me voy con la espina clavada de saber que lo público está cada día más desprestigiado y desacreditado. Ahora será deber del nuevo Congreso volver a sintonizar con las chilenas y chilenos”, agregó también.
Al respecto, envió un claro mensaje a la nueva Cámara: “No se cansen nunca de defender nuestra labor porque somos un poder del Estado, donde se sostiene parte importante de nuestra democracia”.
“Siéntanse orgullosos de lo que hacen y lo que han logrado, cada uno de ustedes son parte importante de la historia de nuestro país. Dejen de autoflagelarse, cada uno está acá porque la ciudadanía los eligió, les dio un mandato popular de representarlos. Cada uno de ustedes tiene un poder y le deben respeto a sus electores y a los chilenos. Serán ustedes, los que se quedan y los que llegan, los que tendrán el desafió de volver a ponerse de pie y de frente ante Chile”, sentenció.